Reportándome
Hola! soy yo otra vez. Te escribo desde el cuarto de 3 por 4 al que he venido a dar.
No hay nada nuevo que contar, estudio psicología y todavía no encuentro la cura a mis males, tal vez no la haya,tal vez ni la quiero.
No podría decirte que estoy en crisis, no; ahora sé que la crisis es sólo un periodo determinado y yo llevo toda la vida así; mi vida es así y habré de aprender a vivirla de esa manera.No hay crisis alguna, si la graficara, mi vida sería una delicada línea recta, como la del electro de un muerto.
La vida acá no está mal, estoy conociendo cosas y hasta creo que empiezo a emocionarme otra vez, si hubieras oído lo que yo esta mañana:escuché la conversación entre algunas neuronas.Está padrísimo, a veces hasta me siento viva. La semana pasada hicimos una disección de un cerebro, todavía no puedo a creer todo lo que puede hacer esa bolita de carne.
Estoy aprendiendo hasta a poner acentos. Ya sabes que tengo la maldita costumbre de escribir de corrido, total que los pongo donde no van y a veces los elimino por completo, me he comprometido a escribir con acentos hasta en el msn. Comprenderás que dentro de mis parámetros,eso es poco menos que obsesión.
He de confesar que pensaba regresar a Puebla el siguiente semestre, eso sucedió cuando me dí cuenta de que no siempre es suficiente querer, si querer fuera poder, todos tendríamos alas -dijo yonoséquién-. Sé que no tengo ese talento para entender las cosas, que no sé mirar objetivamente, que me cuesta un huevo comprender a Piaget y no sólo porque sea difícil,sino porque no tengo "eso". Y que conste que no quería jugar al mártir, se trataba sólo de establecer fronteras.
Pero hoy no amanecí con ganas de "echarle ganas". Hoy acepto a aquél enano con ínfulas de gigante que traigo a cuestas. No te preocupes, no va a pasar, no lo voy a superar,al contrario, espero amanecer así mañana y el día después. Porque me parece que sólo así podré aprender algo.Ya no tengo intención alguna, lo hago sólo por el placer de saber, de iluminar mi espacio.
Como verás, también estoy aprendiendo a ser consecuente conmigo misma, a no exigirme más de la cuenta, ya suficiente se exige allá afuera. Tal vez esté equivocada, ¿pero quién no lo está?
Bueno, me tengo que ir. Mañana me espera una clase de lógica que no domino, a la que asisto no tanto para entender "el pensamiento" humano, sino para ver al guapo de mi maestro
Te quiero
Luisa
p.d. espero que no te moleste que suba este mail a mi blog, pero aparte de informarte, hace las veces de maniefiesto.
