Caracol
Tengo entre las piernas
un caracol.
Canta, ríe y a veces
llora luz.
Divagación:acción de divagar. Divagar:separarse del asunto de que se trata; hablar o escribir sin idea fija y determinda.
Las palabras que regaste por mi cuello
son ya un charco de luz
que ni la ropa más obscura logra ocultar.
De mis dedos cuelgan tus besos
como manzanas maduras de un árbol.
Tus labios vuelan
suavemente por mi pecho. Extrañándote.
Y tu olor sigue vivo en mi piel.
Las huellas de tus pasos por mi cuerpo
todavía están frescas.
Y yo sólo espero que un día de estos
encuentres el camino de regreso,
para recoger lo que aquí olvidaste.
He decidido borrar de este blog las "últimas letras para Libia" porque después de mucho pensar llegué a la conclusión de que ese asunto no es de mi incumbencia; si bien quiero mucho a Barcelata, no es razón suficiente para andar por ahí copiando y pegando letras fuertes.
Ya vendré despúes a pegar otra cosa que me guste, como mucho de lo que escribes, pero bueno....algo un poco menos privado jeje.
A los que lo llegaron a leer: que chido
Besos
Acostada, con la cabeza sobre tu brazo izquierdo, los ojos cerrados. La pluma en la mano derecha espera la orden. Piensas.
Escribes y te enfadas. No logras arrebatarle nada a la oscuridad.No escribes lo que quieres escribir. Se acaba la tinta. Te levantas, caminas descalza cinco pasos hasta el escritorio.Regresas a la cama pretendiendo que nada ha pasado, la misma posición pero tus pies llenos de polvo sienten frío y la tinta en este cuaderno es ya de otro color.
Te apresuras a escribir, no vaya a ser que se termine el momento. No dejas de escribir. La mano vuela.Se detiene.Sigue.¡No pares! Ordenas. Hazle el amor al papel, riega la tinta. Hay lineas ¡Búrlalas!
Y sólo recuerdas a Bartolomé ...Corre pluma No te detengas Canta Grita pluma...
Suspiras. ¡Regresa! ¡No te vayas,no has terminado!
Vuelves a suspirar, tu mano en tu pelo. Te consuelas. Se escucha una canción que no logras reconocer.Y tus ojos se cierran. Tienes sueño, no ha sido un buen día.¡Despierta!Querías decir algo pero tachas, eliminas. ¡Dilo, dilo!¡Vamos!¡No te duermas!
Creo que se me acabó la voz,
creo que ya dije lo que quería decir.
¿Cuándo mucho es demasiado?
¿Cuándo es suficiente?
¿Cuándo se llega al límite?
¿Dónde he venido a dar?
Exigiéndome palabras a éstas horas
en este día, en este lugar.
Mientras mis manos reclaman tu cuerpo
y tu cabrón, te haces del rogar...
Éste era un hombre que no hacía más que contemplar la palma de su mano izquierda. No le interesaba la luna, ni el mar, tampoco las estrellas.
Conocía todas las líneas dibujadas en su palma, desde la más tímida hasta la más atrevida, la que dividía su palma en dos partes sin temor a ser observada. Sabía de los caminos, las intersecciones, las curvas, los retornos; hubiera podido salir con los ojos vendados del laberinto en su mano.
Creía que si era capaz de conocer a tal grado su mano, facilmente podría reconocer la palma de quien sería, con toda seguridad, el amor de su vida.
Cada tarde se sentaba en la banca de un parque, siempre en la misma posición para permitirle al Sol acariciar por un instante su mano antes de ocultarse.
Una de esas tardes pasó frente a él la mujer cuya palma correspondía exactamente a la suya.No caminaba, era como un hoja llevada por el viento que soplaba suavemente y dibujaba figuras azules en su pelo.
El nunca miró, sólo sintió el viento tibio.Observaba sorprendido como se evaporaba lentamente de su mano la linea más bonita y pura de todas. Al tiempo que la mujer se perdía para siempre entre las hojas de otoño.
Hoy es el primer día que me atrevo a escribir después de mucho tiempo. Hace más de un año que mis manos ya no quieren hacerlo. Quizá he pedido demasiado y realmente están hechas para otra cosa, en tal caso forzaré a mi mente, a mis labios, a lo que sea necesario con tal de traer algo hasta aquí.
Es seguramente la falta de atención que he puesto en mí, de andar gastando energías en cosas por demás irreales. He tratado, sin éxito, de ignorar. Subí el volumen del exterior para minimizar el ruido interno pero hoy se ha desbordado. ¿El saldo? Dos que tres muertos, mucho llanto y éste blog.
Si ya llegaron hasta acá ha de ser buena señal, quiere decir que no cerré la página y regresé a las andadas.
Hoy me comprometo (queda escrito) a seguir intentando, a poner más atención, a respetar los acentos. ¿Y si de este intento sale pura mierda? Pues mierda leerán. ¿Y si no les gusta?No hay pedo, no es por su bien, sino por el mío.
Amén.
"Contra mí mismo peleo. Defiéndame Dios de mí."