metro
sólo veinte centimetros y una línea amarilla
te separan del abismo.
de la obscuridad brotan lentamente dos soles,
haciendose más grandes a medida que tu disminuyes.
sientes un aliento espeso
que te eriza la piel
y tu pelo se enmaraña
huracan negro, donde tu eres el centro.
c a o s
y montas a la bestia.
sin rumbo.
piensas en la franja amarilla
que otra vez te evadió del abismo;
en tu inconfesable atracción
por el espacio iluminado
por dos soles pasajeros.

6 comments:
sale, le prometo subir algo mi querida Luisa, sorry es que la chamba me absorve
lindo, como todo lo que tu haces. Un besote
Ya está. Es un fusil a una crónica que hice para el periódico en el que trabajo.
Pero ahí está
Triste y aunque no lo creas, divertido. Cuando trabajas como reportero te conviertes en una suerte de necrófilo. Te apacionan las tripas, las visceras, la basura. A veces porque te divierten, a veces porque te consumen y te absorven. Sabe qué mi querida Luisa, a veces sucede que es un veneno que corre ya por las venas y es un adictivo muy potente que poco a poco mata. Y es que aunque uno a veces se niegue, esa porquería también contamina.
Gracias, por leerlo y por sus comentarios. Como siempre su atento y seguro servidor. El pinche zeus.
Bueno, ya escribí yo algo, y tú qué
yo sí tengo que revisar tu blog para ver que no has hecho nada (el pancho que te hago imagínatelo como de una señora cuarentona, con tubos y en un balneario en Tecolutla) Entonces qué, vas a escribir o qué.
Saludos, camarada
ya sabes que este post me encanta.. ¿Por qué? no se la verdad. Hoy escribí un post en mi blog, que a mi me fascino, espero lo leas.
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