Oct 2, 2005

metro

sólo veinte centimetros y una línea amarilla
te separan del abismo.
de la obscuridad brotan lentamente dos soles,
haciendose más grandes a medida que tu disminuyes.
sientes un aliento espeso
que te eriza la piel
y tu pelo se enmaraña
huracan negro, donde tu eres el centro.
c a o s
y montas a la bestia.
sin rumbo.
piensas en la franja amarilla
que otra vez te evadió del abismo;
en tu inconfesable atracción
por el espacio iluminado
por dos soles pasajeros.

6 comments:

zeus said...

sale, le prometo subir algo mi querida Luisa, sorry es que la chamba me absorve

Anonymous said...

lindo, como todo lo que tu haces. Un besote

zeus said...

Ya está. Es un fusil a una crónica que hice para el periódico en el que trabajo.
Pero ahí está

zeus said...

Triste y aunque no lo creas, divertido. Cuando trabajas como reportero te conviertes en una suerte de necrófilo. Te apacionan las tripas, las visceras, la basura. A veces porque te divierten, a veces porque te consumen y te absorven. Sabe qué mi querida Luisa, a veces sucede que es un veneno que corre ya por las venas y es un adictivo muy potente que poco a poco mata. Y es que aunque uno a veces se niegue, esa porquería también contamina.
Gracias, por leerlo y por sus comentarios. Como siempre su atento y seguro servidor. El pinche zeus.

zeus said...

Bueno, ya escribí yo algo, y tú qué
yo sí tengo que revisar tu blog para ver que no has hecho nada (el pancho que te hago imagínatelo como de una señora cuarentona, con tubos y en un balneario en Tecolutla) Entonces qué, vas a escribir o qué.

Saludos, camarada

Anonymous said...

ya sabes que este post me encanta.. ¿Por qué? no se la verdad. Hoy escribí un post en mi blog, que a mi me fascino, espero lo leas.